En menos de 18 meses, Mondelēz International logró grandes mejoras en siete procesos end-to-end: liberó más de diez millones de dólares en valor, mejoró los márgenes y protegió los ingresos. Ahora, el gigante de los snacks usa Celonis para su siguiente gran reto: convertirse en una empresa autónoma.
Precios del cacao en máximos históricos. Creciente escepticismo ante la “shrinkflation”. Consumidores que quieren picar de forma más consciente. En este contexto, un gigante del snack como Mondelēz International no puede permitirse fisuras en sus procesos clave.
La potencia detrás de básicos como Oreo, Cadbury, Milka, Toblerone, Ritz y Philadelphia da servicio a miles de millones de clientes en más de 150 países.
Pero detrás de la gestión de unos ingresos anuales de 39.300 millones de USD y una plantilla global de 91.000 personas hay un entorno de procesos increíblemente complejo. En la carrera por proteger sus márgenes y convertirse en una empresa autónoma, Mondelēz International apostó de forma estratégica por la plataforma de Celonis.
En menos de 18 meses, el gigante del gran consumo ha escalado Celonis en siete dominios end-to-end, mejorando márgenes, liberando flujo de caja —diez millones de dólares y subiendo— y protegiendo los ingresos netos.
Con este historial probado, Mondelēz International ha convertido Celonis en la columna vertebral operativa de su transformación de IA a escala empresarial.